📰 Crónica del GP de Zandvoort – Kessel Run GP
Sonny Hayes, el guardián de los puntos en un mar naranja
En un Zandvoort teñido de humo naranja y euforia local, Sonny Hayes volvió a demostrar que es el alma de Kessel Run GP. Salía 14º, pero la ambición y el temple del veterano pronto salieron a relucir. Adelantó de forma magistral a Doohan y Sainz en las primeras vueltas, colocándose a la estela de Tsunoda. El japonés sería el rival a batir, pero se mantuvo sólido, exprimiendo la velocidad punta de su monoplaza y dejando a Hayes sin oportunidad directa.
Sin embargo, Sonny tenía otro plan. Supo contener a un incisivo Sainz durante toda la carrera, administrando neumáticos con maestría. La parada en boxes del equipo fue brillante, lo que le permitió hacer undercut sobre Antonelli y Hülkenberg. En la vuelta 18, su momento estrella: un adelantamiento quirúrgico sobre Albon para colocarse 9º. Luego, se pegó al alerón de Tsunoda, pero decidió conservar gomas para una defensa final ante el Ferrari de Sainz.
En las últimas vueltas, Carlos lo intentó con todo, pero Hayes se mantuvo firme, sumando un meritorio P8 con vuelta rápida personal de 1:14.769. Otro puñado de puntos para Kessel y una carrera más de libro.
Lucas Blakeley: entre sombras y dudas
El contraste fue evidente. Blakeley, tras clasificar 18º, tuvo una de las peores salidas del año, cayendo rápidamente al fondo del pelotón. En las primeras vueltas ya peleaba con Hadjar por no ser el último clasificado. Sin ritmo, sin confianza y con un coche que parece ir en su contra, Lucas no pudo remontar.
Su mejor giro fue de 1:16.694, casi dos segundos más lento que su compañero. Terminó la carrera en P21, en una actuación preocupante. Las diferencias ya no son solo de resultados, sino de sensaciones. Mientras uno pelea con coches de fábrica, el otro apenas sobrevive.
Resumen:
- Sonny Hayes: Salida P14 – Llegada P8 – Vuelta rápida: 1:14.769 ✅
- Lucas Blakeley: Salida P18 – Llegada P21 – Vuelta rápida: 1:16.694 ❌
Lo que se viene...
Kessel Run suma puntos vitales en el campeonato y sigue soñando. Sonny se consolida como la columna vertebral del equipo, mientras en el otro lado del garaje las dudas crecen. ¿Podrá Blakeley revertir la situación antes del parón definitivo de la temporada?
Los fantasmas se acercan, y en Zandvoort no hubo escapatoria.